El Estado de Vigilancia: Cómo la Tecnología Alimenta la Seguridad Nacional y la Vigilancia Doméstica
La Red de Vigilancia
El Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. (DHS) ha gastado miles de millones en vigilancia de alta tecnología desde el 11-S, con grandes empresas tecnológicas como Microsoft, LexisNexis y Palantir beneficiándose. Un nuevo informe de The Action Center on Race & the Economy (ACRE), LittleSis, MediaJustice y el Surveillance, Tech, and Immigration Policing Project revela cómo estas empresas se benefician de una fuente oculta de financiamiento que requiere que los estados gasten en actividades de aplicación de la ley si quieren fondos de respuesta de emergencia.
Este mecanismo de financiamiento, vinculado a las subvenciones Urban Area Security Initiative (UASI) de FEMA, ha llevado a la militarización de las fuerzas policiales locales y la expansión de las tecnologías de vigilancia. El informe destaca específicamente cómo las empresas tecnológicas están obteniendo ganancias de la creación de data fusion centers, donde los gobiernos locales, estatales y federales comparten datos con empresas privadas.
Los Actores Involucrados
Palantir, una empresa conocida por su trabajo con ICE y su inclinación ideológica, se ha posicionado como defensora de “Occidente”. La participación de la empresa en esfuerzos de vigilancia ha generado preocupaciones sobre su papel en alimentar la vigilancia doméstica. LexisNexis, otra empresa citada en el informe, proporciona información a la ley y la aplicación de la inmigración, y ha estado vinculada a casos de identidad errónea y detención.
Microsoft, un proveedor importante de servicios de computación en la nube para DHS, también ha desempeñado un papel significativo en el desarrollo de tecnologías de vigilancia. El impulso de la empresa para la creación de data fusion centers ha permitido el intercambio de datos entre gobiernos y empresas privadas.
El Impacto en la Privacidad y las Libertades Civiles
La expansión de las tecnologías de vigilancia tiene implicaciones significativas para la privacidad y las libertades civiles. Los estadounidenses están cada vez más preocupados por la recopilación y el uso de sus datos personales, y muchos sienten que están bajo vigilancia cuando están en público. Una encuesta del Pew Research Center encontró que los estadounidenses consideran que la privacidad es importante en su vida diaria, pero tienen una sensación generalizada de que están siendo observados y tienen poco control sobre sus datos.
El uso de tecnologías de vigilancia también ha sido criticado por su impacto desproporcionado en las comunidades de color. El informe de ACRE y sus socios argumenta que estas tecnologías no están siendo utilizadas de manera indebida, sino que se están utilizando exactamente como pretendían las empresas que las crearon.
Qué Observar
A medida que el uso de tecnologías de vigilancia continúa expandiéndose, está claro que el debate sobre la privacidad y las libertades civiles solo se intensificará. El programa PreCheck de la TSA, por ejemplo, ha planteado preguntas sobre los intercambios entre seguridad y conveniencia. A medida que el Departamento de Seguridad Nacional celebra su vigésimo aniversario, es hora de dar un paso atrás y evaluar el impacto de sus programas en nuestra sociedad.
El próximo paso en este debate es probable que sea un renovado enfoque en reformar las facultades de vigilancia y garantizar que las empresas tecnológicas no estén alimentando el crecimiento de un estado de vigilancia. Con el surgimiento de nuevas tecnologías y el uso cada vez mayor de data fusion centers, es más importante que nunca priorizar la transparencia y la rendición de cuentas en el uso de tecnologías de vigilancia.